Por Fernando Bueno, el 11 Mayo, 2008 a las 12:50 pm en la categoía: Gadget

Pues sí, tiene que haber de todo en la viña del señor, como rezan algunos. Si puede haber Geeks, “pasaos” de rosca, anquilosados en el mayo del 68, pseudointelectuales, punks, neocon, góticos y lolitas, neds y un sinfín de tribus urbanas y de campo ¿por qué no iba a haber cristianos a los que les guste la música? Y me dirás: Y eso, ¿a qué viene ahora?

Pues la cosa es muy simple. Si hay personas que son acérrimos seguidores de una marca y pueden disponer de sus propios símbolos distintivos, véase el iPhone, el iPod, el MacBook y la cagarruta de Steve Jobs que dejó caer en su última keynote y son capaces de elevarlos a la categoría de objetos de culto ¿por qué los cristianos no iban a poder disponer de sus propios gadget con los que demostrar que son tan geeks como el el más “pintao” de los Apple fanboy? A ver si no. Por eso, como todo el mundo tiene sus derechos, tiene que haber de todo y los cristianos ya tienen su reproductor de MP3 con forma de crucifijo en el que podrán almacenar los podcast dominicales o la música sacra más de su gusto. A ver por qué iban a ser ellos menos que los demás ¿no te parece?

La pena es que siempre tengan que ir un poco por detrás, los que han diseñado este dispositivo, me refiero. No vayas a creer hablo de los cristianos. De memoria no anda mal del todo, ya que dispone de 4 GB de memoria, pero no reproduce vídeos, por lo que no podrán llevar consigo el último videoclip del Papa ni el del coro de Ursulinas, con los hits del verano. Pero… todo se andará, porque como el Papa anuncia que enviará SMS a los cristianos con motivo del día mundial de la juventud, igual alguien se anima, mejora las prestaciones de este reproductor y nos ofrece un PapaPhone con politonos con las homilías de los componentes de la conferencia episcopal. Ver para creer.

Por Fernando Bueno, el 9 Mayo, 2008 a las 2:00 pm en la categoía: Abusos, Vida 2.0

De este tema ya he hablado en diversas ocasiones y ya he comentado que es un tema que me preocupa sobremanera. En pocas palabras, consiste en que al entrar un dispositivo con bluetooth activado y en situación de visibilidad, que suele ser la configuración por defecto de los teléfonos móviles de quienes usas servicios bluetooth como manos libres y similares, en la zona de cobertura, el punto de acceso bluetooth del anunciante lo detecta y acto seguido envía al teléfono el mensaje publicitario que desea dar a conocer. Este sistema, utiliza el protocolo Obex que requiere de autorización para el envío, pero no de autentificación, es decir que los dos dispositivos no requieren de un emparejamiento previo.

Hoy en día es muy sencillo saltarte a la torera este requisito y te puedes encontrar con anunciantes sin escrúpulos que utilicen algún tipo de hack para enviarte su publicidad sin que necesite mediar tu autorización. En este sentido, el fin de semana pasado pasé por un evento deportivo en el que al acercarte a la “zona bluetooth”, te enviaban al móvil los vídeos de otras ediciones anteriores y noté que al pasar por delante de esta zona, el teléfono de mi hijo pitaba. Cuando miramos en la pantalla, el teléfono mostraba un mensaje que informaba de que había finalizado la descarga de un vídeo del Nissan Qashqai Challenge. Mi sorpresa vino porque vi que no había pedido confirmación para autorizar la recepción del vídeo. Mi hijo se puso muy contento, porque tenía un vídeo que le interesaba mucho, pero a mi me produjo incertidumbre e indefensión, al constatar algo que ya presuponía: Las posibilidades de manipulación de los adolescentes que entran en el radio de cobertura de este tipo de empresas que no reparan en lograr sus metas a costa de violar la privacidad.

Está claro que mi teléfono no recibió ningún vídeo, porque yo tengo muy claro que Bluetooth no es un sistema de comunicaciones seguro y que por tanto debo llevar mi teléfono siempre en modo invisible si voy a usar bluetooth y con bluetooth desactivado si no lo voy a usar. Pero el problema ya no radica en que me puedan enviar un vídeo o me puedan decir el menú del día del restaurante más cercano, sino en qué tipo de propaganda se puede realizar de forma encubierta cuanto este tipo de sistemas se monta en un medio móvil en un coche o con personas andando. Propaganda política subversiva, incitación a cometer actos ilícitos, publicidad engañosa, venta de productos ilegales, no sé, montones de mensajes e incitaciones a situarse al margen de la ley o que rozan la barrera de la legalidad y que pueden estar dirigidos a las mentes más desprotegidas y a su vez más receptivas a este tipo de canales. Habrá que estar muy atentos al desenlace.

Por Fernando Bueno, el 6 Mayo, 2008 a las 9:18 pm en la categoía: Vida 2.0

Hoy en día, tener un blog no es un capricho para ociosos o una moda pasajera de niñas preadolescentes. Un blog es una herramienta de trabajo, casi imprescindible, si se pretende demostrar que se es una persona informada y más, si lo que se pretende es mostrar una trayectoria de pensamiento o una línea de trabajo personal.

En ámbitos profesionales, el blog es una buena forma de reflexionar sobre tendencias, de analizar situaciones, productos o servicios y de mostrar tu línea evolutiva profesional. En el blog personal, en el de índole profesional me refiero, es posible realizar un análisis crítico del sector en el que te mueves, sin miedo a que la competencia tome ideas y te marque como la bestia negra del mercado. Como es lógico, la moderación debe ser el factor predominante, en el blog y en el mundo real, y si se critica con sensatez, al final, tu crítica se convertirá en tu mejor aliado a la hora de una potencial valoración ante un posible encargo o un cambio de empresa.

Pero ¿realmente el blog es la nueva forma de currículum o por el contrario, es sólo un complemento a éste? Como de costumbre, ni blanco ni negro. Dependiendo del sector en el que te mueves, tu blog puede ser tu currículum e incluso tu portfolio personal y hasta la tienda donde se muestren, y vendan, tus trabajo. En el caso de un fotógrafo, el blog puede ser el lugar donde analice las tendencias de la técnica y, como no, donde muestre su obra. Para un diseñador web, su blog será su escaparate y para el maestro, su blog puede ser la plataforma desde la que mostrar al mundo sus reflexiones sobre el sector educativo o la materia que imparte. Desde luego, lo que no cabe duda es que el blog, hoy en día es la herramienta a través de la cual, quien quiera conocerte profesionalmente, podrá hacerlo sin mayor esfuerzo. Y, por supuesto, es el lugar adecuado para colocar tu currículum en formato tradicional y que quien esté interesado en conocer tu trayectoria, puede descargar cómodamente.

Pero es más, un blog, hoy en día no es sólo una plataforma de comunicación profesional. En él tienen cabida tus aficiones, tus intereses personales, tus formas de comunicación a través de redes sociales y todo ello va conformando con el paso del tiempo tu trayectoria digital, que no es más que un reflejo de lo que es tu vida.

Por Fernando Bueno, el 3 Mayo, 2008 a las 11:19 am en la categoía: Gadget

Parece que al final, se venderán el Asus EEE en España. El inicio de la comercialización está previsto para mediados de mayo y desde que se anunció su salida al mercado, hace ya varios años, ha dado tiempo a que le salgan competidores y a que estos salgan a la venta antes que él, al menos en España. Eso sí, aún estamos a tiempo de que se produzcan nuevos retrasos o, incluso, a que el anuncio sea un falso rumor, que todo es posible.

Este tipo de ordenadores, tiene su origen en el proyecto OLPC (One Laptop Per Children) de Nichoalas Negroponte e Intel y con el que querían dotar de ordenadores de bajo coste a los países en vías de desarrollo. Con el paso del tiempo y viendo Intel que vendiendo el OLPC perdía el 50% de los beneficios del OLPC, comenzaron a proponer el Classmate, un ordenador desarrollado por Intel, de similares características, pero con el que se llevaban el 100% de la tajada. Como era de esperar, el proyecto fracasó y comenzaron a venderse los OLPC ente el público más geek.

A partir de aquí, otros fabricantes comenzaron a desarrollar productos similares, pero no ya al precio de 100 dólares que se anunció en un principio, sino a 300, 400 o incluso más. En este momento comenzó una batalla por vez quién se llevaba el gato al agua o, más bien, el dinero de la clientela a su bolsillo, y vendía más ordenadores ultraportátiles de bajo coste. Como ya viene siendo habitual en estos tiempo, comenzó toda una guerra en los blog de moda donde los fanboy defendían a ultranza una u otra marca, mientras los detractores de una atacaban a la otra. Entre tanto, los fabricantes anunciaban la salida al mercado de un modelo, la retrasaban para anunciar otro modelo superior, un día anunciaban que vendría con soporte para Linux y al siguiente que sería con Windows XP. El resultado es que a fecha de hoy, en España aún no se puede comprar en una tienda un ultraportátil de bajo coste de ninguna de las marcas, aunque parece que esto va a cambiar en breve.

Pero estos ordenadores, ¿son en realidad para el gran público? En mi opinión no. En España no hay cultura de trabajo online, por lo que cualquier ordenador que no disponga de disco duro, mal lo lleva para liderar el mercado. 7 pulgadas es una pantalla demasiado pequeña para unos usuarios acostumbrados al burro grande, ande o no ande, y más cuando por poco más de 400 euros se puede comprar un ordenador portátil con pantalla de 15 pulgadas y un disco de 120 gigas. Por otro lado, estos ordenadores sólo son productivos si usan una buena distribución de Linux en su interior y la masa de la población, o no sabe qué es Linux o no lo quiere porque no tiene buscaminas ni solitario ni viene con el Panda.

Al final, creo que las expectativas de que aparezcan este tipo de ordenadores sólo estaban despiertas en unos cuantos visionarios, que pensábamos que por fin sólo íbamos a necesitar transportar menos de un kilo para poder realizar nuestro trabajo. Online, por supuesto

Por Fernando Bueno, el 1 Mayo, 2008 a las 1:25 pm en la categoía: Vida 2.0

Esta es una situación que muchos, por no decir todos, sufrimos en nuestras carnes. Todos conocemos a ese pelmazo que de forma reiterada y haciendo oídos sordos a nuestras súplicas, se empeña en reenviarnos una y otra vez mensajes absurdos, que no tienen ningún tipo de interés y que lo único que hacen es convertirlo cada vez en una persona menos popular dentro de nuestro ranking de amistad.

Y cuando esto sucede ¿qué se puede hacer? Pues la solución no es fácil. Si se tratara de un desconocido,, yo crearía una regla de filtro en mi correo que dijera que cada vez que llegue un correo de esa persona, lo deposite en la papelera. Pero claro, resulta que se supone que esa persona suele se un amigo y en algún momento, por remoto que se sea ese momento, puede que te envíe un correo que sea necesario leer. Igual te merece la pena correr el riesgo de perder un correo interesante entre los cientos absurdos que esas personas envían, no lo sé. Desde luego, en mi caso particular sí que me merece la pena, porque mi intimidad y mi tiempo valen mucho más que el nulo beneficio que me puede suponer el leer semejantes estupideces.

Pero en realidad ¿qué es lo que mueve a estas personas a enviar este tipo de correos? ¿Su capacidad intelectual es tan pobre como para creerse todo lo que envían, en el caso de las cadenas? ¿No comprenden que es mucho más útil dedicarse a aprender cosas prácticas en la propia Red, que no el enviar idioteces, malgastando su tiempo y haciéndolo perder a los demás? Y luego, cuando les dices que por qué no aprenden algo productivo sobre los programas que manejan o sobre los servicios de la web 2.0, siempre argumentan que no pueden dedicarle tiempo a aprender. Pero, para enviar basura al correo de los demás ¿si que tienen tiempo disponible?

Si eres de esas personas, por favor: Respeta la intimidad de los demás. Si quieres desperdiciar tu tiempo, hazlo, estás en tu derecho. Si te gusta esa basura, guárdala en tu ordenador, estás en tu derecho. Si deseas ser un ignorante, puedes serlo, estás en tu derecho. Pero no pretendas que yo sea como tú, porque no serlo, es mi derecho.

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Por Fernando Bueno, el 29 Abril, 2008 a las 11:51 am en la categoía: Vida 2.0

Cuando escribes en un blog sobre tecnología, web 2.0, formas de vida más o menos geek y temas similares, tarde o temprano acabas escribiendo sobre temas que ya has escrito y una y otra vez vuelves a hacerte al misma pregunta: ¿El gran público conoce realmente que en Internet está habiendo importantes cambios?

En mi entorno cercano, si yo me mantengo callado, nadie sabe de qué va la historia. Ninguna de las personas con las que me relaciono sabe con certeza qué es una red social o en qué puede ayudarle en su trabajo. Mucho menos, tienen un blog en que plasman sus vivencias o experiencias. Nadie sabría sacarle partido a un wiki y ninguno sería capaz de detectar para qué puede servir Twitter aparte, según ellos, de para perder el tiempo. Al final, te planteas si el gran público tiene realmente un nivel cultural aceptable sobre Internet

Cuando mantengo relación con grupos de personas, bien sea por una charla o un curso, me gusta “interrogarles” sobre sus conocimientos de la Red y siempre me sucede lo mismo: Acabo cambiando de tema porque se me revuelven las tripas al ver el alto grado de ignorancia. Ya supongo que si un físico molecular mantiene una conversación conmigo, podría llegar a mi misma conclusión, pero hay matices que convierten en muy diferentes ambas ignorancias. De entrada yo no pretendo convertir un instrumento propio del laboratorio del físico en un electrodoméstico más de mi casa. Pero en el supuesto de que lo hiciera, no se me ocurriría tocar botones sin saber para qué sirven. Y si lo hiciera, seguiría unas pautas para ser capaz de deshacer cualquier entuerto. O dicho de otra forma. Si me meto en algo, estudio para salir airoso.

En cambio, el gran público es capaz de colocar un ordenador en el salón de su casa, “para que el niño haga los trabajos del cole”, y no se molesta en aprender, no sólo cómo funciona, sino para qué sirve. Deambulan por Internet con el culo al aire, no porque no tengan antivirus, porque ya les venía el ordenador con el Norton o el Panda, sino porque no saben diferenciar el messenger del correo electrónico y porque “hay que tener mucho cuidado con Internet, a ver si se nos mete un hacker en el ordenador y compra con la tarjeta del banco”. El niño pasa horas enviando gestos con el messenger a sus amigos (o a los que cree que son sus amigos, porque “+******++——qtf—-^^^^^” no tiene ni la más remota idea de quién es), también copia de la Wikipedia los trabajos que le mandan en el colegio. El padre descarga películas con el Ares. Ya no usa el eMule porque es muy lento, pero no tiene ni idea de por qué es más lento uno que otro y además, “el Windows hace lo que le da la gana, porque yo le doy a aceptar cuando me lo pide y el ordenador no me funciona”.

Que conste que al principio, yo, cuando veía que un conocido tenía problemas con su ordenador, procuraba echarle una mano, pero con el paso del tiempo, he aprendido a decir cosas como “¡uf!, seguro que tienes un problema con el sector flash del microprocesador. Casi mejor lleva el ordenador a la tienda donde lo compraste y que te lo miren allí” (total, como no saben de qué les hablo y creen que de esto sé algo, me hacen caso y mientras, me dejan en paz).

No sé si tu experiencia ante la incultura tecnológica de tus conocidos será tan patética como la mía, pero lo que está claro es que la “gran masa” de la población no está en condiciones de sacarle partido a Internet y, lo que es peor, no está dispuesta a enterarse de qué es Internet y que Internet es una herramienta de trabajo, una herramienta de comunicación social, una fuente de ocio o lo que cada uno quiera que sea, pero que estar en Internet implica conocer Internet y eso requiere investigación y cierto nivel de estudio.