¿Me añades como amigo a tu lista de contactos?

Publicado por Fernando Bueno el 22 septiembre, 2008

Cuando algún cliente o un conocido me pregunta que si Internet es seguro, siempre le contesto lo mismo: La seguridad no existe. Pero ¿esto qué significa? En la segunda acepción de la palabra seguridad, la RAE explica que es la “certeza, el conocimiento seguro y claro de algo”. Pues bien, en Internet y en la vida real, seguro al 100% no lo está nadie y en ninguna circunstancia. Por tanto, lo único que podremos hacer es ponerle trabas al atacante para que su agresión se convierta en una tarea tan ardua que le haga desistir del ataque. Pero esto nos puede llevar a otra situación: Tan difícil le hemos puesto el ataque, que éste se convierte en un reto para el atacante. De este tema no es de lo que quiero tratar hoy, sino de todas esas pequeñas situaciones, mucho más cotidianas, en la que somos nosotros mismos quienes nos ponemos en situación de riesgo.

Las redes sociales, además de una moda, son una interesante herramienta de trabajo que nos permite interactuar con nuestros clientes o simplemente con nuestros conocidos, a la vez que podemos hacer nuevos contactos a través de ellas. Actualmente hay una tendencia generalizada de acumular contactos, y cuantos más mejor. Cada vez que llega un aviso de solicitud de nueva amistad, se acepta por defecto y, en múltiples ocasiones, sin consultar quién es esa persona ni de dónde surge la información que la ha llevado a solicitar nuestra amistad. Pero ya que menciono la palabra amistad, ¿amistad dices? El que alguien, que ni me conoce ni yo conozco de nada, me sume a su lista de contactos ¿ya puedo denominarlo como amistad? O yo soy muy chapado a la antigua, que no lo creo, o mi concepto de amistad es otro.

El caso es que ese “aceptar por defecto”, lleva al coleccionista de contactos a una vertiginosa carrera para averiguar cuál es el número máximo de contactos que puede conseguir una persona dentro de una red social y cuando lo consigue ¿qué? Tienes tropecientos mil contactos en tu lista ¿y qué? ¿Orgulloso de ser el que más contactos tiene? Yo, puede que tenga sólo 3, pero puedo decir que son mis amigos. Ahora vamos a analizar un poco en detalle lo que sucede cuando aceptamos ser un contacto compartido en una red social.

Lo primero que se necesita es que nos demos de alta en la propia red social. Introduciremos nuestros datos de acceso y a continuación rellenamos nuestros perfil. Gustos, aficiones, intereses, datos personales, estudios, trabajos, datos de localización, mensajería instantánea, coreo electrónico, teléfono, sexo, edad y montones de datos más. Con esto, a cualquier spammer se le caerían las lágrimas de gusto y ¿te crees que en Facebook, en Twitter, en LinkedIn, en hi5 o en Last.fm no hay spammer? O dicho de otra forma, si un desconocido llama a tu puerta y te pide esos datos ¿se los das? Y si es que no ¿por qué se los das a cualquiera que quiera añadirte como contacto en cualquier red social y sin preguntarle que para que los quiere? Recuerda que lo más normal y como opción por defecto, tu perfil en cualquier red social será público mientras no digas lo contrario.

Partiendo de este principio, yo, el mayor spammer del mundo, puedo darme de alta en Facebook y llamarme Sonia García, por ejemplo. Configurar mi perfil como el de una chica agradable de 25 años, con estudios, amante de la música, el deporte y los viajes. Con unas cuantas fotos sacadas de Internet y estratégicamente colocadas y, a partir de este momento, comenzar una selectiva búsqueda de incautos coleccionistas de contactos que deseen conocerme. Para cuando esas personas reaccionen y Facebook bloquee mi usuario, yo habré machacado a estas personas con mi spam y habré vendido a otros spammer la valiosa información que he extraído de los perfiles de usuario de todas esas personas. Pero es más, no hay nada que me impida dar de alta mil usuarios más cada día y repetir esa misma operación hasta exprimirle el jugo a la red social.

Tú que no me conoces ¿aún quieres añadirme a tus contactos?

¿Te gustó el artículo? Haz que lo conozcan en:
  • TwitThis
  • del.icio.us
  • Bitacoras.com
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • email

Si te gustó este artículo, igual te puede interesar:

  1. Una respuesta a “¿Me añades como amigo a tu lista de contactos?”

  2. Por jrmora (13 comments) el 24 septiembre, 2008 | Responder

    Navegando con Firefox 3.0.1 desde Windows XP

    Para mí la saturación es evidente, estoy pensando seriamente en crear una herramienta social de estas y llamarla Paellus.
    Estoy convencido que comer una buena paella en grupo puede crear o reforzar lazos de amistad mucho más fuertes que cualquier cacharrito de estos.
    Le invito a participar de la startup, con que aporte una paellera de buen tamaño ya puede pasar a ser socio capitalista casi mayoritario.
    Salud y arroz.

Lo sentimos, pero los comentarios están cerrados.