Todo por la pastaPublicado por Fernando Bueno el 20 junio, 2007 |
Leo en Kriptópolis, que la web del Congreso de los Diputados ha costado 200.000 euros. No está nada mal ¿no? Lo que no sé es qué se puede hacer en una web para que cueste ese dineral. Si cobramos por horas y el precio de la hora es de 100 euros (un precio más que razonable), eso supone que hacer la web del Congreso ha supuesto 2.000 horas de trabajo, lo que supone 250 jornadas empleadas en realizar la web. Esto me parece increíble, no por las horas trabajadas, sino por los resultados obtenidos.
Cuando miras con calma la web, te das cuenta de que quienes la han hecho pueden pertenecer a dos tipologías: O son unos novatos o están muy lejos de los estándares del diseño web. Los primeros habrían hecho una chapuza soberana y los segundos una soberana chapuza. El caso es que me da lo mismo. Lo cierto es que la web en cuestión deja mucho que desear. No se adapta a las resoluciones actuales, ya que está diseñada para trabajar a 800×600, no siendo, además escalable según la resolución de la pantalla de quien la ve. No se muestra correctamente cuando la ves desde Firefox. Cuando hay errores en la base de datos (y hay muchos), no muestra un mensaje de error “amigable”, sino el mensaje de error de SQL. La información aparece diseminada por montones de sitios, por lo que es difícil encontrarla y además está mal catalogada y para colmo, no se ajusta a ningún estándar de programación, ni por la elegancia del código ni por su legibilidad ni por la correcta ubicación de cada uno de sus componentes.
Ahora, los señores diputados, además de decidir cuál será su sueldo, de tomarse más vacaciones que nadie o de ser el colectivo con mayor absentismo laboral, son capaces de pagar una millonada por un trabajo mal hecho y, como buenos políticos que son, nos quieren venden la moto de que es la mejor web del mundo. Ahora dejemos que trabaje el colectivo del “lado oscuro” (que sin duda ya está en marcha) y pronto hablaremos de su seguridad.
Echale un vistazo a este interesante análisis que A. Nieto hace en su blog, sobre el código de la página en cuestión y verás que no me quedo corto en nada de lo que digo.








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